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Red de acciones urgentes

Primera AU: 45/26: 45/26 | Índice: MDE 12/0973/2026 | Fecha: | Egipto

Acción Urgente

Egipto - Ciudadano converso torturado y juzgado por sus creencias religiosas

El 15 de julio de 2025, unos agentes de seguridad detuvieron en su casa de El Cairo a Said Abdelrazek, ciudadano egipcio converso al cristianismo. Tras nueve meses sometido a detención arbitraria en espera de juicio, comenzó el proceso contra Said Abdelrazek ante el Circuito de Terrorismo del Primer Tribunal Penal de Badr, con cargos derivados de su conversión al cristianismo y sus creencias religiosas. La primera audiencia tuvo lugar el 21 de abril de 2026, cuando el juicio se aplazó hasta el 15 de junio de 2026. Said Abdelrazek se encuentra actualmente recluido en la prisión 10 de Ramadán, en medio de una creciente preocupación por su estado de salud. Las autoridades egipcias deben dejar en libertad a Said Abdelrazek de inmediato y sin condiciones, ya que está recluido únicamente por ejercer su derecho a la libertad de religión y de creencia.

Actúa: redacta tu propio llamamiento o utiliza esta carta modelo

Fiscal General Mohamed Shawky Ayyad

Public Prosecutor Mohamed Shawky Ayyad 

Cairo, República Árabe de Egipto 

Correo-e: m.office@ppo.goveg X: @EgyptianPPO 

Señor Fiscal General:

Le escribo para expresar mi preocupación por la detención arbitraria y el procesamiento de Said Abdelrazek, de 30 años, por el mero hecho de ejercer sus derechos humanos, incluido su derecho a la libertad de religión y de creencia. En julio de 2024, Said Abdelrazek, musulmán de nacimiento y converso al cristianismo, fue deportado de Rusia a Egipto, donde agentes de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) lo detuvieron a su llegada al aeropuerto. Luego lo trasladaron a un lugar no revelado de Alejandría y lo sometieron a desaparición forzada durante 10 días. Según fuentes informadas, durante ese periodo, agentes de la NSA lo sometieron a tortura y otros malos tratos al intentar borrarle los tatuajes cristianos —incluida una cruz de grandes dimensiones—, lo que le causó intenso dolor y sangrado en los brazos. También lo mantuvieron suspendido durante horas en posición de “crucifixión”. Antes de dejarlo en libertad, agentes de la NSA lo interrogaron sobre sus creencias y lo presionaron para que reconsiderase su conversión y facilitase información sobre otras personas conversas. 

En julio de 2025, fuerzas de seguridad detuvieron a Said Abdelrazek en su casa de El Cairo, después de que éste hubiera buscado vías legales para cambiar de religión en sus documentos nacionales de identidad para que reflejasen su fe cristiana. A continuación, fue interrogado por la Fiscalía Suprema de la Seguridad del Estado (SSSP), que lo acusó de “establecer y dirigir un grupo en violación de la ley”, “financiar al grupo con el objetivo de cometer delitos” y “desprecio de la Esencia Divina [de Dios] y publicación de contenido que daña la religión islámica”. En abril de 2026, Said Abdelrazek fue llevado ante los tribunales con cargos derivados íntegramente de su conversión al cristianismo y de sus intentos de ejercer su derecho a la libertad de creencia. De ser declarado culpable, podría ser condenado a cadena perpetua. Se han vulnerado sus derechos a un juicio justo, incluido el relativo a una defensa adecuada. Las autoridades de la prisión 10 de Ramadán le niegan acceso adecuado a su asistencia letrada, que sólo pudo visitarlo en una ocasión, en enero de 2026. 

El estado de salud de Said Abdelrazek se ha deteriorado gravemente tras su injusto encarcelamiento. Según su prometida, padece un dolor extremo y sin diagnóstico en la zona lumbar y las vías urinarias. Durante su primera audiencia judicial, en abril de 2026, su asistencia letrada solicitó que un médico examinase con urgencia a Said Abdelrazek, pero la solicitud fue desestimada. Además, la asistencia letrada sólo pudo proporcionarle ropa de invierno, una manta y artículos de higiene en una ocasión, en enero de 2026. Desde entonces, las autoridades penitenciarias prohíben a su familia y a su asistencia letrada llevarle alimentos, ropa y medicamentos. 

Lo insto a dejar a Said Abdelrazek en libertad de inmediato y sin condiciones. Hasta su puesta en libertad, Said Abdelrazek debe tener acceso regular a su asistencia letrada y permanecer recluido en condiciones que cumplan las normas internacionales sobre el tratamiento de las personas reclusas, incluido el acceso a alimentos y atención sanitaria adecuados. Deben llevarse a cabo sin demora investigaciones independientes e imparciales sobre las denuncias de tortura y otros malos tratos bajo custodia. Por último, le pido que ponga fin al enjuiciamiento de personas sólo por el ejercicio pacífico de su fe. 

Atentamente, 

[NOMBRE]

Envía copia a la representación diplomática de Egipto acreditada en tu país

C/ Velázquez, 69 28006 - MADRID
Teléfono: 91 577 63 08 // 09 .-. Fax: 91 578 17 32 Telex: 42389-TALA-E
embajadaegiptomadrid@gmail.com

Información adicional

Said Abdelrazek es un ciudadano egipcio de 30 años que se convirtió al cristianismo en 2016, tras estudiar religiones comparadas y después de años de reflexión personal. Según su pareja, tras su conversión, las autoridades egipcias lo persiguieron y sometieron a detenciones arbitrarias y vigilancia. En 2018, Said Abdelrazek huyó a Rusia, donde solicitó asilo y obtuvo el estatus de protección temporal durante un año. En 2024, las autoridades rusas lo deportaron a Egipto, en violación del principio de no devolución. Este principio prohíbe a los Estados devolver, extraditar o trasladar de cualquier otra forma a personas a un país donde corran un riesgo real de persecución, tortura u otras violaciones graves de derechos humanos. Según fuentes informadas, su deportación se produjo tras una condena por el cargo de “ofensa a los sentimientos de los creyentes” después de que compartiera contenidos considerados ofensivos para la población musulmana. Said Abdelrazek presentó una solicitud de visado humanitario a Australia en mayo de 2024. Desde su detención en 2025, su prometida, ciudadana australiana, reclama públicamente una intervención diplomática urgente y ha manifestado su preocupación por la falta de medidas decisivas. Varias organizaciones de derechos humanos han instado al gobierno australiano a agilizar el proceso de visado y a presionar a las autoridades egipcias para que lo dejen en libertad de inmediato.

Said Abdelrazek se encuentra actualmente recluido en la prisión 10 de Ramadán. Amnistía Internacional ha documentado ampliamente las condiciones de reclusión crueles e inhumanas en esta prisión, marcadas por severas restricciones en cuanto a movimiento, exposición a la luz solar y contacto con la familia. A todas las personas presas se las priva de luz solar, ya que no se les permite hacer ejercicio diario al aire libre, y muchas permanecen confinadas en sus celdas durante 23 horas al día, con un máximo de sólo una hora de ejercicio en un pasillo interior del edificio, en lugar de al aire libre. Las visitas familiares también están muy restringidas, a sólo 20 o 30 minutos una vez al mes; a algunas personas detenidas se les niegan las visitas por completo. Familiares de personas detenidas han denunciado además registros corporales invasivos por parte del personal de vigilancia, así como una inspección antihigiénica de los alimentos llevados por las familias, que siguen siendo la principal fuente de nutrición debido a la mala calidad y a las raciones insuficientes de las comidas de la prisión.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el que Egipto es Estado Parte, protege el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, lo que incluye el derecho a elegir o cambiar la propia religión. Las minorías religiosas, incluidas la cristiana copta, la musulmana chií y la bahaí, sufren sistemáticamente discriminación en la ley o en la práctica en Egipto. Miembros de estas minorías, personas ateas y otras que no profesan las creencias religiosas aprobadas por el Estado se enfrentan a amenazas y acoso, incluidas citaciones e interrogatorios abusivos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y, en algunos casos, enjuiciamiento por el cargo impreciso de “desprecio de las religiones”.

En los últimos meses, las autoridades egipcias han intensificado su represión contra las personas que no profesan creencias aprobadas por el Estado. Las autoridades egipcias persiguen cada vez más a las personas que tratan cuestiones religiosas en Internet, en incumplimiento de las obligaciones internacionales del país en materia de derechos humanos. Entre mediados de julio de 2025 y el 1 de enero de 2026, las fuerzas de seguridad detuvieron al menos a 29 personas en seis gobernaciones debido a la publicación de contenidos en línea que se apartaban de las narrativas religiosas autorizadas por el Estado; al menos cuatro de las personas detenidas denunciaron tortura tras su detención, a al menos 11 se les negó asistencia letrada durante el interrogatorio, y una murió bajo custodia. 

En Egipto, las personas cristianas nacidas musulmanas llevan tiempo afrontando hostigamiento por parte del gobierno, en algunos casos con procesamientos penales por cargos de “desprecio de las religiones”, en particular si se sospecha que hacen proselitismo o si tratan de cambiar su religión en sus números de identificación nacionales. Todas las personas egipcias mayores de 16 años están obligadas a tener y llevar siempre consigo el número de identificación nacional. Lo necesitan para acceder a la educación superior, la atención sanitaria y el empleo, así como para llevar a cabo cualquier trámite administrativo y económico. Las autoridades egipcias llevan largo tiempo negando reconocimiento legal y documentos de identidad a las personas bahaíes, así como a quienes se convierten del islam al cristianismo o a otras religiones.   

Puedes escribir los llamamientos en: Árabe e inglés

También puedes escribir en tu propio idioma.

Envía los llamamientos lo antes posible y no más tarde del 7 de noviembre de 2026

Consulta con la oficina de Amnistía Internacional de tu país si deseas enviar llamamientos después de la fecha indicada.

Nombre y género gramatical: Said Abdelrazek (masculino)