Amnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid Icons
Red de acciones urgentes

Primera AU: 69/26: 69/26 | Índice: AMR 51/1256/2026 | Fecha: | Estados Unidos

Acción Urgente

Estados Unidos: Actuemos sobre Guantánamo, que pronto cumple 25 años

Presidente Donald Trump President Donald Trump The White House 1600 Pennsylvania Avenue, NW Washington, DC Estados Unidos Formulario web: https://www.whitehouse.gov/contact/ Señor Presidente Trump: Mientras conmemoran y dejan atrás el 250 aniversario de la Declaración de Independencia y continúan reflexionando sobre la historia de los Estados Unidos de América, le instamos a abordar las detenciones en la bahía de Guantánamo, Cuba. Ya han pasado casi 25 años desde que los primeros detenidos de la “guerra contra el terror” llegaron a Guantánamo en enero de 2002. Este régimen de detención fue desde el principio, y sigue siendo hoy día, incompatible con el derecho internacional de los derechos humanos, y continúa suscitando una importante preocupación en todo el mundo a causa de los principios que se han burlado: la detención indefinida sin cargos ni juicio, los procedimientos ante comisiones militares que incumplen las normas internacionales sobre juicios justos, la tortura y otro trato cruel, inhumano o degradante, y la impunidad por crímenes de derecho internacional. El régimen de detención en Guantánamo constituye una mancha tanto en la historia como en el presente de su país; usted puede tener éxito donde sus predecesores fracasaron, tomando medidas enérgicas para resolver esta situación y los casos de los detenidos de total conformidad con el derecho internacional. Le escribo para pedirle que, con carácter de urgencia, garantice la transferencia de tres de los 15 detenidos que permanecen en la base: Muieen Adeen Abd al Sattar (Omar al-Farouq), de etnia rohinyá, Guled Hassan Duran, somalí, e Ismael Ali Faraj al Bakush, libio. Los tres llevan más de dos decenios bajo custodia de Estados Unidos. El gobierno estadounidenses ha aprobado la transferencia de todos ellos fuera de Guantánamo basándose en una determinación unánime del ejército, los servicios de inteligencia y los cuerpos encargados de hacer cumplir la ley estadounidenses, pero aun así permanecen recluidos en un limbo. Los tres necesitan ser reasentados en terceros países, cosa que creo que su gobierno puede negociar. Lo insto a reflexionar ahora sobre la manera en que los principios de derechos humanos, incluidos los derechos a la libertad, la igualdad y la dignidad humana, llevan decenios abandonados en la prisión de la bahía de Guantánamo. Usted puede y debe poner fin a este vergonzoso capítulo de la historia estadounidense. Atentamente, [NOMBRE]

Actúa: redacta tu propio llamamiento o utiliza esta carta modelo

Presidente Donald Trump

President Donald Trump

The White House 

1600 Pennsylvania Avenue, NW

Washington, DC

Estados Unidos

Formulario web: https://www.whitehouse.gov/contact/ 

 

Señor Presidente Trump:

 

Mientras conmemoran y dejan atrás el 250 aniversario de la Declaración de Independencia y continúan reflexionando sobre la historia de los Estados Unidos de América, le instamos a abordar las detenciones en la bahía de Guantánamo, Cuba. 

 

Ya han pasado casi 25 años desde que los primeros detenidos de la “guerra contra el terror” llegaron a Guantánamo en enero de 2002. Este régimen de detención fue desde el principio, y sigue siendo hoy día, incompatible con el derecho internacional de los derechos humanos, y continúa suscitando una importante preocupación en todo el mundo a causa de los principios que se han burlado: la detención indefinida sin cargos ni juicio, los procedimientos ante comisiones militares que incumplen las normas internacionales sobre juicios justos, la tortura y otro trato cruel, inhumano o degradante, y la impunidad por crímenes de derecho internacional. 

 

El régimen de detención en Guantánamo constituye una mancha tanto en la historia como en el presente de su país; usted puede tener éxito donde sus predecesores fracasaron, tomando medidas enérgicas para resolver esta situación y los casos de los detenidos de total conformidad con el derecho internacional.

 

Le escribo para pedirle que, con carácter de urgencia, garantice la transferencia de tres de los 15 detenidos que permanecen en la base: Muieen Adeen Abd al Sattar (Omar al-Farouq), de etnia rohinyá, Guled Hassan Duran, somalí, e Ismael Ali Faraj al Bakush, libio. Los tres llevan más de dos decenios bajo custodia de Estados Unidos. El gobierno estadounidenses ha aprobado la transferencia de todos ellos fuera de Guantánamo basándose en una determinación unánime del ejército, los servicios de inteligencia y los cuerpos encargados de hacer cumplir la ley estadounidenses, pero aun así permanecen recluidos en un limbo. Los tres necesitan ser reasentados en terceros países, cosa que creo que su gobierno puede negociar. 

 

Lo insto a reflexionar ahora sobre la manera en que los principios de derechos humanos, incluidos los derechos a la libertad, la igualdad y la dignidad humana, llevan decenios abandonados en la prisión de la bahía de Guantánamo. Usted puede y debe poner fin a este vergonzoso capítulo de la historia estadounidense.

 

Atentamente, 

[NOMBRE]
 

Envía copia a la representación diplomática de Estados Unidos acreditada en tu país

C/ Serrano, 75 28006 – MADRID
Teléfono: 91 587 22 00 Fax: 91 587 23 03
Spain.ACS@gdit-gss.com

Información adicional

La doctrina generalizada de “guerra” adoptada por Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 (11-S), y su historial de reticencia a aplicar el derecho internacional de los derechos humanos a su propia conducta, dieron lugar a una serie de violaciones de derechos humanos cometidas por personal estadounidense. La improvisación y perpetuación de un centro de detención en la base naval estadounidense de la bahía de Guantánamo se convirtió en un símbolo de la inacción de las tres ramas del Estado estadounidense respecto a insistir en respetar un marco de derechos humanos en las políticas y acciones antiterroristas de Estados Unidos.

El presidente George W. Bush declaró una “guerra contra el terror” inmediatamente después de los atentados del 11-S y procedió a adoptar una perspectiva amplia de su autoridad de comandante en jefe de las fuerzas armadas. Días después de los atentados, sin apenas debate, el Congreso estadounidense optó por no imponer límites; al contrario, aprobó la Autorización para el Uso de la Fuerza Militar. Esta autorización no hace referencia a detenciones ni juicios, ni tampoco a los derechos humanos, y sin embargo sigue utilizándose para sustentar las detenciones de Guantánamo. No fue hasta un decenio después cuando el Congreso revisó la autoridad para detener que supuestamente había otorgado al presidente el 18 de septiembre de 2001, pero en la Ley de Autorización de la Defensa Nacional de 2012 reforzó las detenciones basadas en las “leyes de la guerra”, en lugar de cuestionarlas. En 2013, el presidente Barack Obama prometió trabajar para derogar la Autorización y poner fin al “espíritu de guerra permanente” de Estados Unidos, pero no cumplió su compromiso expreso. 

De los casi 800 hombres que han estado recluidos en virtud de las “leyes de la guerra” en la bahía de Guantánamo a lo largo de los años, sólo 15 continúan allí. Nueve han sido acusados para ser juzgados ante comisiones militares (entre ellos dos que fueron declarados culpables y están cumpliendo pena, y uno que fue declarado no apto para ser juzgado); además, hay tres que no han sido acusados y cuya transferencia no ha sido aprobada en el proceso ejecutivo interinstitucional establecido para revisar periódicamente las detenciones en la base (no se revisa la legalidad de la detención, sino la alegación del ejecutivo de que es necesario mantener la reclusión). La transferencia fuera de la base de otros tres hombres, que tampoco han sido acusados ni juzgados, se ha aprobado en virtud de este proceso; se trata de:

Muieen Adeen Abd al Sattar, apátrida de etnia rohinyá, que fue llevado a Guantánamo el 9 de febrero de 2002. Su transferencia se aprobó en 2010; 

Ismael Ali Faraj al Bakush, ciudadano libio, lleva en Guantánamo casi 24 años, tras ser trasladado allí el 5 de agosto de 2002. Su transferencia se aprobó en 2022, y la revisión ejecutiva recomendó el “reasentamiento en un tercer país con fuertes capacidades de rehabilitación y apoyo a la reintegración, y la implementación de un conjunto exhaustivo de garantías de seguridad, incluidos seguimiento y restricciones de viaje”; 

Guled Hassan Duran, ciudadano somalí que lleva más de 22 años bajo custodia estadounidense. Fue puesto bajo custodia en Yibuti en marzo de 2004 y durante los dos años y medio siguientes permaneció en el programa de detención secreta puesto en marcha por la CIA bajo la autoridad del presidente Bush. Este programa empleó condiciones de reclusión y técnicas de interrogatorio que violaban la prohibición de la desaparición forzada, la detención secreta, y la tortura y otros malos tratos. Hasta el día de hoy, los responsables de crímenes de derecho internacional cometidos en este programa siguen gozando de impunidad. En septiembre de 2006, Guled Duran fue transferido del programa de la CIA a la base naval estadounidense de Guantánamo. En noviembre de 2016 se presentó ante un tribunal federal de Washington DC un recurso de hábeas corpus que impugnaba la legalidad de la detención de Guled Duran. Ese recurso sigue pendiente un decenio después de haberse presentado, y dos decenios después del traslado de este hombre a Guantánamo. Durante el tiempo que ha permanecido recluido, Guled Duran ha sufrido, según los informes, graves problemas de salud que han requerido intervenciones de urgencia. Mientras tanto, en julio de 2021, el proceso ejecutivo interinstitucional determinó que su “detención continuada por las leyes de la guerra” “ya no [era] necesaria”. En noviembre de 2021, esa determinación fue confirmada por un Comité de Revisión compuesto por los secretarios de Defensa, Estado y Seguridad Nacional, el fiscal general, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, y el director de los servicios de inteligencia nacional, cargos equivalentes a los de un Consejo de Ministros, que dijeron que se realizarían “esfuerzos enérgicos” para encontrar “un lugar adecuado para transferir a estos hombres fuera de Estados Unidos, sujeto a unas garantías adecuadas de seguridad y trato humano”. En mayo de 2026, Guled Duran pidió a los tribunales federales de apelación de Washington DC que ordenaran su liberación inmediata porque no se había resuelto su recurso de hábeas corpus ni tampoco su detención continuada, sin necesidad y sin un final previsible.

Ahora que Estados Unidos deja atrás el 250 aniversario de la Declaración de Independencia —que prometió un futuro de respeto por “ciertos derechos inalienables”, incluidos el derecho a la igualdad, “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”— el centro de detención de Guantánamo creado durante la “guerra contra el terror” se aproxima a su 25 aniversario. Quizá el número de hombres que hoy permanecen allí detenidos es pequeño, pero los principios de derechos humanos que Estados Unidos ha burlado durante reclusión no lo son. Todo hombre que continúe recluido allí debe ser juzgado en un juicio justo y de plena conformidad con las normas internacionales, o ser puesto en libertad sin más demora.

Puedes escribir los llamamientos en: Inglés

También puedes escribir en tu propio idioma.

Envía los llamamientos lo antes posible y no más tarde del 20 de agosto de 2026

Consulta con la oficina de Amnistía Internacional de tu país si deseas enviar llamamientos después de la fecha indicada.

Nombre y género gramatical: Muieen Adeen Abd al Sattar, Ismael Ali Faraj al Bakush, Guled Hassan Duran (masculino)