Segunda AU 96/25: 96/25 | Índice: AMR 51/0737/2026 | Fecha: | Estados Unidos
Acción UrgenteEstados Unidos: Preocupan los graves problemas de salud de manifestante detenida
Leqaa Kordia, una mujer palestina musulmana de 33 años residente en Estados Unidos, lleva recluida desde el 13 de marzo de 2025, cuando fue aprehendida por las autoridades estadounidenses de inmigración a raíz de su participación en una protesta en 2024 contra el genocidio que Israel perpetra en Gaza. Las condiciones de reclusión le han provocado un grave deterioro de salud por el que tuvo que ser hospitalizada en febrero de 2026. También ha visto vulnerado su derecho a practicar su religión. Leqaa no debería estar detenida, alejada de su familia, ni enfrentarse a la deportación por alzar la voz en favor de los derechos humanos. Pedimos que sea puesta en libertad de inmediato y que se respete su derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica.
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Secretaria Kristi Noem
Secretary Kristi Noem
2707 Martin Luther King Jr. Ave., SE,
Washington, DC 20528
Estados Unidos
Correo-e: kristi.noem@hq.dhs.gov
Señora Secretaria Noem:
Me dirijo a usted con honda preocupación por Leqaa Kordia, una mujer palestina musulmana de 33 años que fue detenida el 13 de marzo de 2025 tras reunirse voluntariamente con agentes del Departamento de Seguridad Nacional. De manera aparentemente arbitraria, fue trasladada inmediatamente desde Nueva Jersey al Centro de Detención de Prairieland, en Texas, lejos de su familia. Resulta angustiante saber que las condiciones de su reclusión le han provocado un grave problema de salud y que tuvo que ser hospitalizada brevemente en febrero.
Estaba en proceso de obtener la residencia legal permanente en Estados Unidos. Las autoridades de inmigración se fijaron en ella después de que fuera arrestada en una protesta celebrada en 2024 ante la Universidad de Columbia contra el genocidio que Israel está perpetrando contra la población palestina en la Franja de Gaza ocupada. Los cargos se desestimaron más tarde en el interés de la justicia.
El 6 de febrero Leqaa se desmayó en la ducha y, al caer, se golpeó la cabeza, lo que le provocó una convulsión. No tenía antecedentes de desmayos ni convulsiones.Fue trasladada a un hospital cercano en el que el ICE la mantuvo atada a la cama de pies y manos con gruesas cadenas durante toda la hospitalización, sin permitirle comunicarse con sus abogados y familiares. que no supieron de su estado ni su paradero durante los tres días en que permaneció ingresada en el hospital. La emergencia médica se atribuyó directamente a su detención y a las condiciones de su reclusión, pues se le ha negado reiteradamente una alimentación nutritiva que respete sus restricciones alimentarias religiosas, lo que le ha provocado una pérdida de peso de casi 23 kilos.
Perseguir a las personas que se manifiestan de forma pacífica y amenazar su condición migratoria debido al contenido de sus protestas es una violación del derecho a la libertad de expresión y de reunión. Esta práctica envía un mensaje disuasorio a la gente de todo el país, dando a entender que cualquiera que ejerza sus derechos humanos estará sujeto a represión, detención y una posible deportación. Ninguna persona debería ser separada de su familia ni detenida por ejercer su derecho a la protesta, y tampoco debería ser deportada por alzar la voz en favor de los derechos humanos. Leqaa Kordia ha visto vulnerado su derecho a practicar su religión durante su reclusión en Texas. Esta mujer no constituye ninguna amenaza para la población ni entraña riesgo de fuga, y es la cuidadora de miembros de su familia en Nueva Jersey. Debe ser puesta en libertad de inmediato y volver con su familia.
Atentamente,
[NOMBRE]
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Información adicional
Leqaa Kordia es una palestina musulmana de 33 años que llegó a Estados Unidos con un visado de visitante para ver a su madre, de la que llevaba separada desde que era niña. Luego obtuvo un visado de estudiante para poder estudiar inglés. Su madre también presentó una solicitud de visado de familia, que las autoridades de inmigración aprobaron en 2021. Basándose en asesoramiento incorrecto, Leqaa terminó su visado de estudiante creyendo que la aprobación de su petición significaba que ahora tenía una condición migratoria legal mientras esperaba su tarjeta verde, y eso la dejó sin dicha condición migratoria legal.
Leqaa ha perdido aproximadamente a 175 familiares durante el genocidio que Israel está perpetrando en Gaza. Desde 2023 asistió a múltiples protestas en Nueva Jersey y la zona circundante, donde vivía. El 30 de abril de 2024 asistió a una protesta en una vía pública ante las puertas de la Universidad de Columbia. Unos agentes del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York ordenaron que se dispersara la manifestación. Los agentes arrestaron a Leqaa junto con otras personas, y la dejaron en libertad al día siguiente. Los cargos por no dispersarse fueron desestimados más tarde.
En enero de 2025, el presidente Trump dictó dos órdenes ejecutivas en las que pedía la detención, reclusión y deportación de las personas sin ciudadanía estadounidense que expresaran apoyo a los derechos de la población palestina, algo que Amnistía Internacional condenó. Las autoridades de inmigración empezaron a identificar a personas que, según creían, protestaban en apoyo de los derechos de la población palestina en campus universitarios o sus alrededores. Más tarde recibieron de la policía de Nueva York el informe del arresto de Leqaa en 2024. El 2025 de marzo, unos agentes de inmigración visitaron el domicilio de Leqaa para interrogar a su madre, que llamó a su hija en presencia de los agentes. Éstos informaron a Leqaa de que había un problema con su condición migratoria y que tenían que hablar con ella. Ella, junto con su abogado, se reunió con las autoridades poco después en la oficina de campo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Newark, Nueva Jersey. Leqaa fue detenida de inmediato, a pesar de que el ICE consideró que presentaba un nivel bajo de riesgo en términos de seguridad pública, fuga y antecedentes penales. Fue trasladada de la noche a la mañana al Centro de Detención de Prairieland, en Texas, un centro alejado de su abogado y su familia y que tiene un historial de violaciones de derechos humanos documentadas.
El procedimiento de inmigración de Leqaa se está tramitando en Texas. Desde abril de 2025, Leqaa ha tenido dos vistas de fianza ante un juez de inmigración, que en ambas ocasiones ha declarado que puede ser puesta en libertad con el pago de una fianza de 20.000 dólares. El ICE ha impedido su puesta en libertad utilizando y pidiendo suspensiones automáticas y discrecionales ante la Junta de Recursos de Inmigración. Leqaa también está tratando de conseguir su liberación a través de los tribunales federales.
Leqaa ha visto sus derechos religiosos conculcados reiteradamente bajo custodia, especialmente durante el mes sagrado de ramadán de 2025, cuando el personal denegó reiteradamente sus peticiones de que le guardaran comida hasta una hora en la que pudiera romper su ayuno, obligándola con ello a pasar hambre o a romper su ayuno antes de tiempo. En este tiempo sólo ha recibido una comida halal; al contrario, se le han proporcionado comidas que a menudo no cumplen sus restricciones alimentarias religiosas y le sientan mal. A consecuencia de ello, ha perdido una cantidad considerable de peso, casi 23 kilos desde el inicio de la detención. Su salud se ha visto gravemente afectada debido a las condiciones de su reclusión y a la falta de alimentos y nutrición adecuados.
El 6 de febrero de 2026 Leqaa se desmayó en la ducha y cayó, se golpeó la cabeza y sufrió una convulsión. No tenía antecedentes de desmayos ni de convulsiones antes de este episodio. Fue trasladada a un hospital cercano donde recibió tratamiento, y devuelta al centro de detención tres días después. El ICE la mantuvo atada a la cama de pies y manos con gruesas cadenas durante toda la hospitalización y se negó a permitirle hablar con sus abogados y familiares, así como a compartir con ellos información sobre su estado durante todo ese tiempo. Sus médicos señalaron que el episodio podría haber sido consecuencia de la falta de sueño, una nutrición inadecuada y el estrés. Tampoco le han proporcionado ropa que cubra adecuadamente su cuerpo para la oración ni un lugar limpio en el que llevar a cabo sus rezos, como requiere su religión. Además, el personal ha ignorado reiteradamente sus peticiones de que la avisen cuando personal masculino vaya a entrar en su zona de dormitorio mientras no lleva puesto su hiyab.
Además de su petición de residencia legal permanente por motivos familiares, Leqaa ha presentado peticiones de asilo, retención de la deportación y protección en virtud de la Convención contra la Tortura. Anteriormente vivía en Nueva Jersey y ayudaba a cuidar a dos miembros de su familia inmediata con problemas de salud o discapacidad.
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