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Red de acciones urgentes

Primera AU: 40/26: 40/26 | Índice: MDE 13/0933/2026 | Fecha: | Irán

Acción Urgente

Irán: PRIMOS BAHAÍES TORTURADOS EN PELIGRO DE SER CONDENADOS A MUERTE

Los primos Peyvand Naimi y Borna Naimi, miembros de la minoría bahaí, perseguida en Irán, corren el riesgo de que se les imponga la pena de muerte. Las autoridades los acusan de delitos punibles con la pena capital relacionados con las protestas de enero de 2026. Los agentes los han sometido a tortura y otros malos tratos, incluidas palizas, simulacros de ejecución y descargas eléctricas, para obtener “confesiones” forzadas, y les han negado el acceso a asistencia letrada y atención médica.

Actúa: redacta tu propio llamamiento o utiliza esta carta modelo

Presidente de la Magistratura

Head of judiciary, Gholamhossein Mohseni Ejei

c/o Embassy of Iran to the European Union,

Avenue Franklin Roosevelt No. 15,

1050 Bruxelles, Bélgica

Señor Gholamhossein Mohseni Ejei:

 

Los primos Peyvand Naimi, de 30 años, y Borna Naimi, de 29, pertenecientes a la minoría religiosa bahaí, perseguida en Irán, se hallan detenidos en la prisión de Kermán, en la provincia del mismo nombre, y corren el riesgo de ser ejecutados. Las autoridades los acusan de haber participado en el homicidio de varios agentes del Estado durante las protestas que tuvieron lugar a escala nacional el 8 de enero de 2026 y en las que las fuerzas de seguridad masacraron a miles de manifestantes y transeúntes en todo el país. Peyvand Naimi fue detenido en su lugar de trabajo el 8 de enero de 2026 por agentes vestidos de civil que, durante semanas, se negaron a informar a su familia sobre su suerte o su paradero y lo sometieron a desaparición forzada, que es un crimen de derecho internacional. Según una fuente informada, en una llamada de 30 segundos realizada 19 días después de su detención, Peyvand Naimi relató a su familia que estaba bajo custodia de la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria Islámica, pero no especificó el lugar, y añadió que, ante las presiones, haría lo que los interrogadores quisieran. En marzo, después de que decenas de personas fueran liberadas de la prisión de Kermán con motivo del Año Nuevo persa, el fiscal del Kermáncomunicó a la familia que no se liberaría a ningún bahaí. Posteriormente se trasladó a Peyvand Naimi a dicha prisión, donde hoy permanece recluido en régimen de aislamiento. Por otro lado, el 1 de marzo de 2026, varios agentes detuvieron a Borna Naimi, al que sometieron a desaparición forzada durante varios días en un centro de detención de la Guardia Revolucionaria Islámica, antes de trasladarlo también a la prisión de Kermán.

 

Según una fuente informada, agentes de la Guardia Revolucionaria Islámica sometieron a ambos primos a tortura y otros malos tratos con el fin de obtener “confesiones” forzadas. Peyvand Naimi fue sometido a simulacros de ejecución, palizas, colgamientos por las manos y los pies, régimen de aislamiento prolongado y privación de alimentos. Las autoridades le siguen negando la atención médica necesaria para tratar los problemas gastrointestinales y otras dolencias que ha desarrollado en prisión. El 1 de febrero de 2026, las autoridades difundieron un vídeo propagandístico sobre una supuesta “red bahaí” desmantelada, en el que se incluía su “confesión” forzada. En el vídeo se le oye decir que asistió a una protesta, un hecho que vulnera sus derechos a la presunción de inocencia y a no autoinculparse. Respecto a Borna Naimi, los agentes lo sometieron a palizas, simulacros de ejecución y descargas eléctricas que le causaron quemaduras en los pies, y amenazaron con hacer daño a su esposa y a su hija si se negaba a cooperar. Bajo tortura y amenazas, fue obligado a firmar una “confesión” preparada en la que se autoimplicaba, junto a Peyvand Naimi, en el homicidio de agentes del Basij durante las protestas del 8 de enero de 2026, un hecho que ambos han negado. Según una fuente informada, las autoridades no han presentado ninguna prueba que los vincule con esas muertes. Los primos Naimi aún no han sido acusados formalmente, pero tales imputaciones podrían conllevar cargos castigados con la pena de muerte. A ambos se les ha negado el acceso a asistencia letrada. Según una fuente informada, Peyvand Naimi ya había sido objeto de persecución por su fe bahaí con el cierre forzoso de su negocio.

 

Lo insto a dejar en libertad a Peyvand Naimi y a Borna Naimi, cuyas detenciones son arbitrarias, dada la gravedad de las violaciones de sus derechos relacionados con un juicio justo: negación de asistencia letrada desde el momento de la detención, violación de la presunción de inocencia, desaparición forzada, y tortura y otros malos tratos para obligarlos a autoinculparse. Si están recluidos únicamente por su fe bahaí, deben ser liberados de inmediato. Hasta entonces, lo insto a protegerlos de nuevas torturas y otros malos tratos y haga que se investiguen de forma rápida, independiente, imparcial y efectiva sus denuncias de tortura, se procese en juicios justos a los presuntos responsables y se garantice el acceso de las víctimas a la justicia y a un recurso efectivo. Asimismo, lo insto a levantar el régimen de aislamiento prolongado en el que está Peyvand Naimi y a proporcionar a ambos acceso a sus familias y a la asistencia letrada que elijan, así como a una atención médica adecuada. Le pido que declare inmediatamente la suspensión oficial de las ejecuciones con vistas a la abolición de la pena capital.

 

Atentamente,

(NOMBRE)

Envía copia a la representación diplomática de Irán acreditada en tu país

C/ Jerez 5, “Villa El Altozano" 28016 - MADRID
Teléfono: 91 345 01 12 // 91 345 01 16 // 91 345 01 13
Fax: 91 345 11 90
E-mail: iranemb.mad@mfa.gov.ir

Información adicional

Tras la detención de Peyvand Naimi, sus familiares pidieron información sobre su suerte o su paradero a diversos organismos oficiales de la provincia de Kermán, pero las autoridades rechazaron reiteradamente su solicitud y negaron tenerlo bajo custodia. Tres días después, la familia recibió una llamada suya de 30 segundos durante la cual no reveló dónde se encontraba recluido. Tras 19 días de detención, Peyvand realizó otra llamada de 30 segundos en la que dijo que no se habían presentado cargos contra él, pero que se encontraba bajo custodia de la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria Islámica, sin especificar el lugar. Cuando los familiares acudieron a la fiscalía, un funcionario les informó de que su detención no estaba relacionada con ningún asunto grave y que no debían alarmarse ni preocuparse. En llamadas posteriores a la familia, se mostró muy angustiado. El 1 de febrero de 2026, las autoridades difundieron un vídeo propagandístico sobre las detenciones practicadas en relación con una supuesta “red bahaí” durante las protestas de enero de 2026 en la provincia de Kermán. En las imágenes aparecían varias personas con el rostro difuminado haciendo “confesiones” sobre su supuesta participación en grupos en línea organizados y en actos de violencia orquestados desde el extranjero. En el vídeo se mostraba brevemente a Peyvand Naimi, identificado por su voz, diciendo que las personas que participaban en su grupo en línea habían acordado reunirse en la plaza de la ciudad y “quedarse junto a quienes protestaban”. Posteriormente, realizó otra breve llamada a sus familiares en la que se mostró angustiado y les dijo que no había hecho nada malo.

Peyvand Naimi fue trasladado posteriormente del centro de detención de la Guardia Revolucionaria Islámica a la prisión de Kermán. Sin embargo, el 28 de febrero de 2026, primer día de los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, fue desalojado del patio de la prisión por varios agentes y devuelto al centro de detención de la Guardia Revolucionaria durante 10 días. Según una fuente informada, durante ese periodo, los agentes lo sometieron a tortura y otros malos tratos para obligarlo de nuevo a hacer “confesiones” falsas. Los dos primeros días, los agentes lo colgaron de las manos y los pies, le dieron palizas repetidamente y le negaron alimentos. En un ataque discriminatorio contra su identidad religiosa, los interrogadores le dijeron que, al ser periodo de ayuno para los bahaíes, “no debía comer”. Durante los tres días siguientes, los agentes del centro siguieron dándole palizas de forma reiterada. También fue sometido en dos ocacioines a simulacros de ejecución mediante ahorcamiento. Los interrogadores lo acusaron de participar en el homicidio de tres agentes de los batallones Basij de la Guardia Revolucionaria Islámica durante las protestas organizadas en Kermán el 8 de enero de 2026. Asimismo, lo acusaron de “celebrar”, estando en prisión, la muerte del líder de la República Islámica Alí Jamenei, asesinado durante los ataques de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero de 2026. Según una fuente informada, los agentes lo sometieron a tortura y otros malos tratos para obligarlo a aceptar estas acusaciones, pero él rehusó hacerlo y negó los cargos. La salud de Peyvand Naimi también se ha deteriorado durante su detención, a lo largo de la cual ha desarrollado problemas gastrointestinales y un tic ocular involuntario. Después de 10 días, fue devuelto a la prisión de Kermán, donde actualmente permanece en aislamiento celular continuo. Su familia no ha recibido cargos por escrito ni ninguna otra documentación formal.

Tras su detención el 1 de marzo de 2026, Borna Naimi fue recluido en un centro de detención controlado por la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria Islámica, donde, según una fuente informada, fue sometido a simulacros de ejecución, descargas eléctricas que le causaron quemaduras en los pies y las piernas, y repetidas palizas, incluso en las costillas y la espalda. Después de días de tortura y otros malos tratos, además de amenazas de hacer daño a su esposa y a su hija, fue obligado a firmar una “confesión” falsa, preparada por los interrogadores, en la que se autoimplicaba, junto a Peyvand Naimi, en el homicidio de miembros de las fuerzas Basij el 8 de enero de 2026. Según información recabada por Amnistía Internacional, las autoridades no han presentado ninguna prueba que vincule a estos primos con delitos reconocibles internacionalmente. Posteriormente, Borna fue trasladado a la prisión de Kermán, donde permanece detenido actualmente.

El 17 de enero de 2026, el Ministerio de Inteligencia anunció que “se había identificado una red de espionaje formada por 32 miembros y vinculada a la secta bahaí, que había participado activamente en los disturbios y los actos de destrucción”, y que se había detenido a 12 personas y citado a comparecer ante la justicia a otras 13. Basándose en “servicios de inteligencia y confesiones”, el comunicado acusaba a estas personas de formar una “red de espionaje” en varias provincias, incluida Kermán, y de estar implicadas en “ataques contra edificios gubernamentales y en incitar y alentar a agitadores a atacar centros policiales y militares” durante las protestas de enero de 2026. La Guardia Revolucionaria Islámica también emitió un comunicado el 20 de enero de 2026 en el que afirmaba “haber identificado y desmantelado una red de elementos de la desviada secta bahaí en Kermán”. En ninguno de los comunicados se afirmaba que esas personas hubieran sido detenidas en relación con el homicidio de agentes del Basij.

Las autoridades iraníes han intensificado en los últimos años la persecución de la minoría religiosa bahaí. Desde la guerra de los 12 días de junio de 2025, han usado el clima de fuertes medidas de seguridad para intensificar la represión, inclusive mediante campañas estatales coordinadas de incitación a la hostilidad, la violencia, la discriminación y la desinformación en las que se acusa falsamente a los bahaíes de espías y colaboradores de Israel.

Puedes escribir los llamamientos en: Persa e inglés

También puedes escribir en tu propio idioma.

Envía los llamamientos lo antes posible y no más tarde del 10 de junio de 2026

Consulta con la oficina de Amnistía Internacional de tu país si deseas enviar llamamientos después de la fecha indicada.

Nombre y género gramatical: Peyvand Naimi y Borna Naimi (ambos masculino)