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Red de acciones urgentes

Primera AU 61/24: 61/24 | Índice: AMR 51/8259/2024 | Fecha: | Estados Unidos

Acción Urgente

LA TERCERA EJECUCIÓN DE ALABAMA EN 2024, INMINENTE

Está previsto que Keith Gavin sea ejecutado en Alabama el 18 de julio de 2024. Gavin fue declarado culpable en 1999 de un asesinato cometido en 1998, y fue condenado a muerte después de que un jurado votara a favor de la pena de muerte (10-2). En 2020, una jueza federal concluyó que su asistencia letrada en la fase de determinación de la pena había sido constitucionalmente inadecuada, pero en 2022 la Cámara de Apelaciones anuló esta decisión. Las normas jurídicas internacionales disponen que toda persona que se enfrente a la pena de muerte debe recibir asistencia letrada efectiva en todas las etapas del proceso. Esta norma no se cumplió. Instamos a la gobernadora a conmutar esta condena a muerte.

Actúa: redacta tu propio llamamiento o utiliza esta carta modelo

Oficina de la gobernadora Kay Ivey
The Office of Governor Kay Ivey
State Capitol
600 Dexter Avenue
Montgomery, AL 36130, EE. UU.
Correo-e: contact.governor.alabama.gov/contact.aspx  
Fax: +1 334 353 0004    

Señora Gobernadora:
Está previsto que Keith Gavin sea ejecutado el 18 de julio de 2024. Le pido que intervenga para detener esta ejecución.
La insto a considerar los escasos testimonios atenuantes que se presentaron al jurado a la hora de decidir entre la vida y la muerte en la fase de determinación de la pena del juicio de Keith Gavin en 1999. Sin embargo, había numerosos testimonios disponibles sobre cómo fueron sus años de formación viviendo en los proyectos de vivienda pública de Chicago, y sobre su exposición a la violencia tanto en su hogar como fuera de él. El jurado no escuchó ninguno de estos testimonios humanizadores y atenuantes porque los abogados defensores sencillamente no los investigaron y presentaron. En su lugar, presentaron lo que en la práctica constituyó una simple petición de clemencia de un ministro religioso y de la madre del acusado.
En 2020, en una opinión larga y detallada, una jueza de un tribunal federal de primera instancia concluyó que los abogados encargados de la apelación habían “establecido claramente” que la asistencia letrada de Keith Gavin en la fase de determinación de la pena había sido constitucionalmente inadecuada, incluso aplicando la perspectiva “sumamente respetuosa” —“duplicándola, de hecho”— que debía utilizar para revisar la cuestión. Los abogados “no habían preparado en absoluto la fase de determinación de la pena”; si hubieran proporcionado la “abundancia de testimonios atenuantes” revelados en los procedimientos posteriores a la condena, dijo, habría habido una buena probabilidad de que el jurado hubiera votado por la vida en lugar de por la muerte. Aunque la Cámara de Apelaciones anuló esta decisión, el poder del ejecutivo para otorgar clemencia no debe rendir respeto a un resultado claramente inquietante y puede utilizarse para conmutar la condena a muerte de Keith Gavin.  
Las normas internacionales de derechos humanos disponen que toda persona que se enfrente a la pena de muerte debe recibir asistencia letrada efectiva en todas las etapas del proceso, y que esa asistencia debe ser superior a “la protección prestada en casos en los que no se impone la pena capital”. Considero que en este caso esta norma no se cumplió.
La insto a otorgar clemencia a Keith Gavin y conmutar su condena a muerte.
Atentamente,
[NOMBRE]

 

Envía copia a la representación diplomática de Estados Unidos acreditada en tu país

C/ Serrano, 75 28006 – MADRID
Teléfono: 91 587 22 00 Fax: 91 587 23 03

Información adicional

Keith Gavin, que ahora tiene 63 años, fue declarado culpable en 1999 del asesinato de un repartidor que resultó muerto de un disparo en su furgoneta el 6 de marzo de 1998 en Centre, una ciudad del condado de Cherokee, Alabama. Keith Gavin, que entonces tenía 37 años, fue detenido el mismo día del suceso. El arma del crimen, un arma de fuego perteneciente al primo de Keith Gavin, quien había estado con Keith en Centre, fue hallada unos días después. El primo fue acusado también del asesinato, pero este cargo se retiró y el primo testificó como testigo de cargo clave. El asesinato se convirtió en punible con la pena capital porque Keith Gavin había sido declarado culpable en 1982 de otro asesinato, por el que salió en libertad condicional en marzo de 1998.
La defensa sólo hizo subir al estrado a dos testigos durante la fase de determinación de la pena —un ministro de los Testigos de Jehová y la madre de Keith Gavin—, al tiempo que dejaba ver su propia falta de preparación. Cuando el abogado defensor presentó al ministro, a quien había visto una vez en una pausa durante la primera parte del juicio y con el que había hablado durante cinco minutos, dijo mal su nombre delante del jurado. El ministro, que había conocido a Keith Gavin en la cárcel y le había visitado todas las semanas durante los meses previos al juicio, prestó voluntariamente testimonio perjudicial en el que decía que Keith Gavin “culpaba a todo el mundo menos a sí mismo”, e incluso “culpaba a Dios de algunas cosas que habían pasado”, y declaró que “si a Keith se le da la oportunidad de seguir viviendo, tiene potencial de cultivar una relación más profunda con Dios”, y que “hay ocasiones, incluso hoy, en las que la piedad debería superar a la fría justicia”. El testimonio de la madre del acusado empezó con una disculpa del abogado defensor: “Realmente no he tenido oportunidad de prepararla para su testimonio de hoy, pero sé que le gustaría hablar al Tribunal y al jurado de sus sentimientos por Keith”. La madre declaró que su hijo siempre había estado expuesto a la fe de los Testigos de Jehová y que “realmente podría ser una gran fuente de ayuda para otras personas y para nuestro Creador”, y pidió al jurado que le perdonara la vida. Después de 75 minutos de deliberación, el jurado regresó a la sala del juicio para recomendar la pena de muerte, por 10 votos contra 2. El juez aceptó la recomendación en enero de 2000.
Después del juicio, los abogados encargados de la apelación descubrieron gran cantidad de testimonios atenuantes que no se habían presentado al jurado, entre ellos múltiples factores de riesgo psicológico de la infancia y adolescencia de Keith Gavin, incluida su exposición a la violencia tanto en su casa como en la comunidad. Keith fue uno de los 12 hermanos y hermanas que crecieron en un apartamento ruinoso en unos tristemente famosos proyectos de vivienda pública de Chicago; todos sus hermanos y hermanas más cercanos tenían un historial de encarcelamiento y drogodependencia. Él fue sometido a más palizas paternas que los demás porque “asumía la responsabilidad de cosas que no había hecho porque consideraba que era lo bastante fuerte para soportar las palizas”. Fuera de su casa, la exposición a la violencia adoptó la forma de una actividad generalizada de bandas. Siete de los 12 hermanos y hermanas terminaron uniéndose a bandas, y varios fueron víctimas de la violencia de dichas bandas. A los 17 años, a Keith Gavin lo llevaron a un hospital después de que los miembros de una banda lo golpearan con armas de fuego y bates de béisbol. Además, como había pasado la mayor parte de su vida adulta en prisión, a sus abogados les dieron el nombre de un experto en los efectos psicológicos de la institucionalización y les aconsejaron que se pusieran en contacto con él, cosa que no hicieron. En la apelación, este experto testificó que los 17 años pasados por Keith Gavin en prisión después de su condena de 1982 habían tenido un profundo efecto en él; entre otras cosas, había sido apuñalado por miembros de una banda. Su juventud (22 años) cuando entró en prisión y su traumática infancia influyeron en su grado de institucionalización, y el experto dijo que, aunque con el tiempo se adaptó a la prisión, a Keith le resultó difícil adaptarse a la vida en libertad condicional, una libertad que consiguió dos meses antes del disparo al repartidor.
Aun así, dos miembros del jurado votaron en contra de la pena de muerte. Los abogados encargados de la apelación alegaron que, si el jurado hubiera conocido la “juventud que vivió el acusado en los proyectos de Chicago infestados de bandas y los abusos que sufrió, así como el resto de los testimonios atenuantes disponibles presentados en los procedimientos posteriores al juicio, esos dos votos en favor de Gavin podrían haberse convertido fácilmente en siete o más”. En 2020, una jueza de un tribunal federal de primera instancia estuvo de acuerdo con esto y decidió que, incluso bajo las normas de enorme respeto que tenía que aplicar tanto a la actuación de los abogados como a las decisiones del tribunal estatal, a Keith Gavin se le había negado su derecho constitucional a una asistencia letrada efectiva en la fase de determinación de la pena, y eso le había perjudicado: “La defensa no había preparado en absoluto la fase de determinación de la pena del juicio del Sr. Gavin”, escribió la jueza. Si los abogados hubieran llevado a cabo la investigación necesaria, “podrían haber descubierto la abundancia de testimonios atenuantes” presentados en la apelación. La jueza concluyó que los abogados “eran deficientes” y, si hubieran ofrecido el tipo de testimonio presentado en los procedimientos posteriores a la condena, “existe una probabilidad razonable de que [Gavin] hubiera sido condenado a cadena perpetua en lugar de a muerte”. En 2022, la Cámara de Apelaciones del Undécimo Circuito, corte federal, anuló esta sentencia, y decidió que el tribunal federal de primera instancia había actuado mal al no haber respetado la decisión del tribunal de Alabama de que la presentación de testimonios atenuantes había sido razonable.
Una investigación llevada a cabo por los abogados encargados de la apelación descubrió que el jurado había realizado tanto una deliberación prematura sobre la pena como una votación antes siquiera de que comenzara la fase de determinación de la pena. El presidente del jurado reveló que, antes de la votación de la fase de determinación de la pena, un miembro del jurado había preguntado a los demás si creían que él votaría de manera diferente porque tanto él como el acusado eran negros, y quería que el resto del jurado supiera que iba a votar por la pena de muerte. Entonces, cada miembro del jurado escribió su voto, tanto sobre la culpabilidad como sobre la condena. La votación entonces fue de 10 contra 2, la misma que resultó tras la fase de determinación de la pena. Los tribunales de apelación han rechazado la alegación de que esta deliberación prematura constituyó una conducta indebida de los miembros del jurado.
Desde 1976 se han llevado a cabo 1.591 ejecuciones en Estados Unidos, 74 de ellas en Alabama. De las 9 ejecuciones llevadas a cabo en Estados Unidos en lo que va de 2024, 2 han tenido lugar en Alabama. Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte incondicionalmente, en todos los casos.

 

Puedes escribir los llamamientos en: Inglés

También puedes escribir en tu propio idioma.

Envía los llamamientos lo antes posible y no más tarde del 18 de julio de 2024

Consulta con la oficina de Amnistía Internacional de tu país si deseas enviar llamamientos después de la fecha indicada.

Nombre y género gramatical: Keith Gavin (masculino)