Cierre AU: 64/26: 64/26 | Índice: EUR 44/1295/2026 | Fecha: | Turquía
Acción UrgenteTurquía: Condenada una defensora del medioambiente por protestar pacíficamente
El 6 de julio, un tribunal Milas, en la provincia de Muğla (suroeste de Turquía), condenó a la defensora del medioambiente Esra Işık por “obstruir a un cargo público en el desempeño de sus funciones” e “insultar a cargos públicos”. Esra Işık fue juzgada por su participación en una manifestación pacífica contra una resolución de expropiación forzosa que afectaba a los pueblos cercanos al bosque de Akbelen, incluido el suyo propio, İkizköy. Esra Işık ha recurrido la sentencia condenatoria y permanece en libertad en espera de que se resuelva dicho recurso.
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El 6 de julio, en la cuarta vista de su juicio, la defensora de los derechos ambientales Esra Işık fue declarada culpable de “obstruir a un cargo público en el desempeño de sus funciones” (artículo 265 del Código Penal turco) e “insultar a cargos públicos” (artículo 125 del Código Penal turco). Fue condenada a dos años y un mes de prisión por el primer cargo, y al pago de una multa de 44.200 liras turcas por el segundo. El tribunal aplazó durante cinco años el anuncio del fallo relativo al cargo de insultos. Esra Işık ha recurrido la sentencia condenatoria y permanece en libertad en espera de que se resuelva dicho recurso.
Tras conocerse el fallo, Esra Işık declaró a las puertas del tribunal: “Durante todo este periodo, en el que he sido injustamente encarcelada, privada de libertad, enjuiciada y castigada, cada una de las cartas que me han enviado, cada uno de los mensajes que me han escrito, cada palabra de aliento y cada acto de solidaridad que ha mostrado tanto en la sala del tribunal como a las puertas de la prisión, me han recordado que no estaba sola. Esta experiencia me ha recordado algo de vital importancia: aún queda gente en este país que se niega a doblegarse ante la injusticia. Queda gente que, aunque no se conozca entre sí, puede compartir el mismo dolor y la misma esperanza. Es ahí donde reside mi esperanza. Por eso doy las gracias de corazón a todos y todas ustedes.” Esra Işık fue detenida el 30 de marzo tras haber participado en una manifestación pacífica contra una resolución de expropiación urgente que afectaba a los pueblos cercanos al bosque de Akbelen, cuyas comunidades se vienen oponiendo desde hace tiempo a la expansión de las minas de carbón. Permaneció 42 días recluida en espera de juicio, hasta que quedó en libertad el 11 de mayo, en virtud de una resolución del Consejo de Estado por la que quedaba suspendida la ejecución de la orden de expropiación referente a 679 parcelas de tierra.
Amnistía Internacional considera que Esra Işık ha sido enjuiciada debido exclusivamente al ejercicio pacífico de sus derechos humanos. Su infundada sentencia condenatoria es el ejemplo más reciente de la criminalización, por parte de las autoridades turcas, de quienes defienden los derechos ambientales y, en general, de la protesta pacífica. Amnistía Internacional seguirá instando a las autoridades turcas a proteger los derechos a la libertad de expresión y de reunión pacífica, y a poner fin al uso indebido del sistema de justicia penal contra quienes defienden los derechos humanos y el medioambiente.